¿Alepo o ‘Stalingrado’? La peor cara de la guerra de Siria.

publicado en: Actualidad, Opinión, Patrimonio/Ciudad | 0

Tristemente la ciudad de Alepo, una de las ciudades más pobladas de Siria hasta antes de la guerra, se encuentra hoy en ruinas. Desde el 2012, el país entró en una guerra civil que hasta la fecha deja 250.000 personas muertas y más de la mitad de la población atrapada entre el fuego; viéndose obligada a abandonar sus casas en búsqueda de refugio tanto en el interior como en el exterior del país. Hoy esta ciudad está convertida en una ‘Stalingrado’.

Ciudad de Alepo, Siria (Vía Europa Press)
Centro histórico de Alepo antes de la guerra.

El pueblo Árabe durante muchos siglos estuvo en manos de imperios como el griego, el romano, los otomanos, entre otros; que ocuparon por muchos siglos los países del mundo árabe que hoy conocemos como Siria, Irán, Irak, Arabia, Egipto, Jordania, Libia, Marruecos, Túnez, Yemen, Sudán, Catar, Emiratos Árabes, y otros de Oriente Medio y África.

Siria (y Oriente Medio, en general), por tener grandes cantidades de petróleo siempre fue del interés de las grandes potencias; sin embargo, cuando pudo gobernarse a si misma después de las Guerras Mundiales pasó a ser un país inestabled. De hecho, el presidente Háfez el-Ásad estuvo en el poder por treinta años y al morir, dejó la presidencia a su hijo Bashar al-Ásad y fue, durante este gobierno, que se presentó lo que se conoce como la ‘Primavera Árabe’; una serie de protestas en diferentes países de esta región para tumbar dictadores que llevaban mucho tiempo en el poder, como es el caso de Ben Ali en Túnez y Hosni Mubarak en Egipto. En Siria, rebeldes de diferentes índoles se alzaron en armas para tumbar a al-Ásad hijo, esto con el apoyo de grandes potencias internacionales como EE.UU, Arabia Saudí, Turquía, Francia, Alemania y Catar; pero no contaban con que el gobierno recibiría el apoyo de grandes potencias no alineadas con occidente como Rusia, Irán, Corea del Norte y China, lo que hizo recordar la antigua ‘Guerra Fría’, llevando a una guerra civil sin precedentes en ese país.

A pesar de que Alepo no es la capital de Siria, era la ciudad más poblada inclusive por encima de Damasco, la capital. Su población hasta antes de la guerra, era de unos 2 millones 200 mil habitantes; la mayoría de ellos musulmanes sunitas. La ciudad cuenta con un centro histórico que fue catalogado por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad en 1986, declarado también en peligro por esta entidad en 2013 luego de que la Gran Mezquita de Alepo sufriera bombardeos que la dejara en grave estado. Hoy, lejos de su linda historia Alepo es una ciudad fantasma, sus calles y edificios destruidos dejan ver el triste paso de la guerra que no perdona ni al más indefenso de los inocentes, civiles que quedaron en el epicentro de las batallas más feroces entre gobierno y ‘opositores’, lo que hace recordar a la heroica ciudad soviética de ‘Stalingrado’, lugar donde se efectuó la batalla que cambió el rumbo de la Segunda Guerra Mundial; pues fue allí, donde el ejército Nazi de Adolf Hitler, perdió ante el ejército rojo de Stalin; acontecimiento que marcaría el principio del fin del nazismo y el triunfo definitivo de los aliados. (EE.UU, Inglaterra y Unión Soviética)

Stalingrado fue una ciudad de la antigua Unión Soviética, rebautizada por Stalin con su nombre por haber sido él quien la conquistó en la Revolución Bolchevique; hoy se conoce en Rusia como Volgogrado. Allí, se libró lo que los historiadores llaman “Batalla de Stalingrado”; en la que, murieron cerca de dos millones de personas entre el 23 de agosto de 1942 y el 2 de febrero de 1943. Adolf Hitler rompe el ‘Pacto de no agresión’ con Stalin en plena II Guerra Mundial con la ‘Operación Barba Roja’, cuyo objetivo era invadir la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS). Luego de invadir sin ningún problema los países del Europa del Éste, el ejército alemán avanzó cometiendo las peores masacres contra pueblos como el bielorruso hasta avanzar a lo que sería su estocada final en ciudades históricas propias de Rusia como Stalingrado. En este lugar, los alemanes pretendían darle la estocada final al ejército rojo por el simbolismo de ser la ciudad con el nombre de Stalin; pero estos no contaban con la llegada del fuerte invierno ruso que los congelaría, ni con el heroísmo del pueblo soviético volcado a evitar el avance nazi que acompañado de los refuerzos aliados acabarían con lo que hasta allí parecía un ejército invencible. Sin embargo, este triunfo tuvo un precio bastante alto, el de una ciudad que quedó bajo el fuego cruzado de lo dos bandos, el de unos habitantes que no pudieron ser evacuados, el de una ciudad que quedó en ruinas, en trincheras de un ejército y otro.

Antigua ciudad de Stalingrado en ruinas.
Antigua ciudad de Stalingrado en ruinas.

Alepo, la ciudad de cinco mil años que formó parte de la Ruta de la Seda y que antes de la guerra era considerada la Nueva York de Siria por su actividad comercial, estaba dividida en dos desde mediados del 2012; cuando los rebeldes al gobierno del presidente Bashar al Assad se hicieron fuertes en el sector oriental. El pasado lunes, el gobierno anunció que había recuperado la totalidad de la ciudad que por varios meses había estado en manos de los rebeldes, por lo que en la mañana de ese día fueron evacuadas 3.000 personas en el este de Alepo. Al parecer. era el último reducto rebelde en la histórica ciudad.

Buses trasladan evacuados en el este de Alepo. Fotografía de AFP

Por el momento, este conflicto parece no tener fin; sobre todo después del asesinato del embajador ruso Andrei Karlov a manos de un policía turco, lo que parece aumentar las tensiones entre dos de los grandes protagonistas de esta guerra como lo son Rusia (aliado de al-Ásad) y Turquía (aliado de los rebeldes), a vísperas de un proceso de paz entre estos dos e Irán.

Los rebeldes abandonan Alepo con sed de venganza escribiendo en las paredes grafitis como “Un día volveremos” y con niños que prometen volver cuando crezcan. Ahora, esta ciudad tendrá que reconstruirse entre las cenizas, pero a diferencia de Stalingrado a Alepo le queda aun más difícil; puesto que tendrá que reconstruirse entre los fantasmas de una Guerra Civil que promete seguir, una tragedia humana y cultural en letras mayúsculas que debe parar, pero que por ahora está lejos de hacerlo.

Los mensajes dejados en las paredes de uno de los edificios destruidos de Alepo “Un día volveremos”.

contacto@elrelojcultural.com (@ElRelojCultural)

Dejar una opinión