Sal, la nueva película de William Vega en el desierto de la Tatacoa.

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Un personaje de mente confundida que un día decide recorrer los pasos de su padre, un hombre trabajador que encuentra en una mina de sal un sustento de vida y una mujer que llega huyendo al desierto y que ahora busca una forma de comunicarse con su pasado. Estos son los personajes de SAL, la nueva película del director caleño William vega que estrena este jueves en las salas nacionales.

Mucho se viene hablando desde hace un tiempo del resurgir del cine caleño, un cine de una ciudad que le aportó tanto como pudo a la cinematografía nacional. Parte de ese resurgimiento tiene que ver con la Universidad del Valle, alma mater que desde su escuela de Comunicación Social, que es casi una escuela de cine, graduó a estudiantes de la talla de Oscar Ruiz Navia (El vuelco del cangrejo, Los hongos), Cesar Acevedo ( La tierra y la sombra), Santiago Lozano (Siembra) y William Vega (La Sirga, Sal); todos co fundadores de la productora Contravía Films, el corazón de este denominado nuevo ‘Caliwood’. De este grupo ahora el turno de estreno es para William Vega, cuya opera prima fue La Sirga (2012), ganadora de múltiples premios internacionales. De ese año a la actualidad, Vega se dedico a escribir lo que sería su nuevo proyecto.

Sal, desarrollada en la Residencia de la Cinefondation del Festival de Cannes y financiada por múltiples premios y fondos como el Torino Film Lab, BAM proyects y el Foro de Coproducción del Festival de San Sebastián; cuenta la historia de Heraldo Romero, un joven que deja tirado su trabajo para buscar a su padre. Un viaje en físico “que en el fondo es la historia de alguien que busca en qué creer”, conflicto que se ve marcado por un accidente en medio del desierto, lo que lo estanca por el daño de su moto. En la travesía por la Tatacoa se encuentra con Salomón y Magdalena, una pareja que llegó huyendo al desierto y que allí encontraron un estilo de vida.

Las actuaciones son sobrias e interesantes. Los actores son hijos del teatro, por lo que no van a ser muy familiares para los espectadores, pero estos van a quedar con la tranquilidad de unas actuaciones a la altura. Los personajes están bien diseñados, con una historia más profunda de lo que parece y con una dirección madura de un director que se ve fortalecido por su anterior experiencia y categoría. Los espectadores podrán salir tranquilos al ver una historia bien dirigida y bien desarrollada, se darán cuenta que el cine colombiano pasa por su mejor momento artistico.

Con la producción de Contravía Films, no deje de ver Sal, la nueva película de William Vega filmada en el desierto de la Tatacoa, un deleite fotográfico y artístico que no debe perderse desde este 5 de abril en todas las salas nacionales.

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