Cuando dos mundiales fueron tomados por dictaduras.

La Copa Mundial de Fútbol es uno de los eventos deportivos más esperados. Desde su primera edición en 1930 hasta la última en 2018, el torneo siempre se ha caracterizado por tener una sola sede fija (a excepción de Korea/Japón 2002). Por tal motivo, esta cita orbital ha resultado ser la plataforma perfecta para hacer propaganda política y para ocultar decenas de denuncias por violaciones de derechos humanos. A continuación, dos de las historias más famosas de dictaduras y fútbol en los mundiales.

Jorge R. Videla entregándole el trofeo al capital del seleccionado argentino, Daniel Pasarella.
  • ITALIA – EL MUNDIAL DE MUSSOLINI E ITALIA CAMPEÓN DEL MUNDO: En 1934, Italia se hizo organizador del segundo campeonato mundial de fútbol, el primero en realizarse en tierras europeas. Benito Mussolini fue un dictador italiano que gobernó desde 1922 hasta su muerte en 1945, producto de la Segunda Guerra Mundial (donde resultó perdedor). En los años 20s y 30s Europa vivía una tensa calma luego de que se pactara terminar la denominada Primera Guerra Mundial. Habían muchos países inconformes por la forma como se había repartido política y geográficamente el viejo continente y África luego de terminada la guerra, uno de esos países fue Italia, que producto de eso llevó al poder al populista Mussolini; quien prometía recuperar la grandeza que tuvo este país desde la época del imperio romano. Fue él junto a su amigo Adolf Hitler quienes iniciaron la Segunda Guerra Mundial, pero antes de esto consolidaron sus regímenes con populismo a través de diferentes medios como la naciente radio y el apenas consolidado deporte de masas: el fútbol. Mussolini hizo cuanta triquiñuela pudo para quedarse como organizador del mundial de 1934, logrado su objetivo, el próximo y más importante era ganarlo a toda costa. “Mussolini era consciente de la importancia que el fútbol estaba tomando, poco a poco, en la sociedad internacional. Por ello, exportar a medio mundo la imagen de una Italia ganadora era sinónimo de poder, por lo que ganar el Mundial se convirtió en el principal objetivo político”. El dictador optó por la corrupción y el orgullo patriótico de sus jugadores para llegar a la final, por ejemplo, en un partido contra España varios de sus jugadores agarraron a patadas a todos los jugadores rivales, lo que hizo que siete de ellos no pudieran continuar en el partido por lesión, todo ante la pasividad arbitral. Uno de los jugadores estrellas de España, Ricardo Zamora, acabó con dos costillas rotas. También en otro encuentro con la favorita al título Austria, terminó con varias ‘extrañas’ decisiones arbitrales a favor de los locales. La final fue finalmente ante Checoslovaquia, donde se dice que Mussolini minutos antes del partido amenazó a sus jugadores si no salían campeones. Cuenta la leyenda que jugadores Checos vieron a los jugadores rivales temerosos y algunos de ellos, sospechando que tendrían represalias, se dejaron ganar. Finalmente, Mussolini se hizo campeón de lo que posiblemente es el mundial más corrupto y politizado de la historia del fútbol.
    Selección italiana haciendo el saludo nacionalista en los actor protocolarios.
  • ARGENTINA – LA DICTADURA ARGENTINA Y EL MUNDIAL DEL 78: En esta ocasión, el fútbol ayudó a ocultar las decenas de crímenes de Estado cometidos por la dictadura militar encabezada por Jorge Rafael Videla. La primera copa mundial ganada por Argentina está manchada de sangre. Este país se hizo anfitrión del evento futbolero más importante del mundo para 1978, es por esto que como en muchos otros casos, el dictador sanguinario Videla hizo todo lo posible por camuflar y esconder sus crímenes ante la oleada de periodistas internacionales que visitarían ese país con motivo del evento deportivo. Antes del comienzo del evento, trató de ‘embellecer’ Argentina, y ‘limpiar’ a este país de lo que ellos consideraban la ‘amenaza’ comunista, por lo que durante la etapa previa se maximizaron las masacres y las torturas. Videla y la junta militar tenían campos de tortura donde masacraban a estudiantes, profesores y decenas de contradictores y opositores a su gobierno. Argentina llegaba con un muy buen equipo en cabeza del goleador Mario Kempes y el mediocampista Daniel Pasarella, paradójicamente, el director técnico del equipo Cesar Luis Mennoti era militante activo del Partido Comunista. Argentina logró llegar con muchas dudas a la semifinal del mundial, pero tenía que derrotar por más de 3 goles al seleccionado peruano, que por ese entonces estaba muy bien conformado. Se dice que Videla visitó el camerino de los jugadores peruanos minutos antes del partido y los sobornó para que perdieran por más de 3 goles. Algunos dicen que les dio dinero a varios jugadores (entre ellos al arquero que era argentino nacionalizado), otros dicen que ofreció contratos con clubes argentinos importantes y algunos afirman que el pacto se dio directamente con el gobierno peruano, regalándoles barcos cargados con trigo (que llegaron días después a los puertos peruanos). También, en el libro de un hijo del capo del Cartel de Cali se dice que los hermanos Rodriguez Orejuela le pagaron a jugadores peruanos como parte de un favor al gobierno Argentino y el saldo de cuentas por el contrato de Carlos Bilardo, que en ese entonces se encontraba dirigiendo al Deportivo Cali ( y como parte de un favor a Alex Gorayeb, presidente del Dep.Cali). Lo cierto es que, mientras los aficionados gritaban los goles de su selección en el estadio Monumental de River, a pocos metros y al mismo tiempo se masacraban y se torturaban a decenas de argentinos, gritos de dolor que se perdían ante los aplastantes estallidos de gol.
  • Jorge Rafael Videla celebrando un gol de Argentina en el mundial.
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